EZCRITOR.com

Escribo libros para ti

¡Otro video para otro concurso!

Como os conté, ahora me paso una semana al mes grabando vídeos para concursos y las 3 semanas restantes escribiendo libros. En este mes que termina, esa semana, me ha dado tiempo para presentarme a dos concursos: uno sobre las lentejas de Tierras de Campos y otro sobre papel “Navigator”, un concurso en Portugal en inglés. Para éste último, había que hacer un vídeo sobre los problemas de impresión y ofrecer una solución. Quise hacer algo diferente a lo que he estado haciendo. Así que para crear este nuevo video hice un experimento: elegí al azar a un amigo del Facebook y, sin preguntarle, me pregunté: “¿qué haría él/ella?”. Me salió una chica, me metí dentro de ella (no sexualmente) y este es el video que me salió… ¡A ver si os gusta! No os pido que lo compartáis (el que me interesa que pille visitas es el vídeo de centraldereservas.com, en este concurso sobre papel Navigator es un jurado quien elige y las visitas no cuentan, aunque supongo ayudarán).

Nota.- El vídeo sobre las lentejas de Tierra de Campos no os lo enseño porque no lo suben a su web (y eso en caso de que me lo seleccionen) hasta el 1 de agosto.

¡Nueva aventura de Fermín!

Tras el éxito del primer spot, los amigos de centraldereservas.com, me propusieron un reto: crear un video viral a partir de un comentario de una de sus clientas:

“Con estas pintas, yo diría que Fermín lleva todo el año estresado, trabajando duramente, y ahora por fin ¡llegó su hora! Yo lo mandaría a Benidorm, un lugar donde pasar desapercibido le costará muy poco y pasar unas vacaciones de infarto también es posible. Ya veo a Fermin enfundándose en su camisa multicolor de camino a la playa de Poniente después de desayunar como un auténtico saco sin fondo (dejando atrás las prisas del día a día) o saliendo por la zona de Levante donde será capaz de darlo todo en sus noches de fiesta y hasta atreverse a “chapurrear” cualquier idioma con el firme propósito de hacer nuevas amistades para más adelante visitarlas,pero eso si, reservando siempre en su web favorita: Centraldereservas.com.
Así que Fermín…ve preparándote para vivir unas vacaciones ” a lo loco”, y tranquilo que la mítica María Jesús y su acordeón este veranito no falla en alguna de las terrazas de Benidorm…y entre tantos “pajaritos por aquí, pajaritos por allá” estoy segura que te sentirás en una nube”

Por supuesto acepté el reto. El resultado lo han subido al You Tube hoy. ¡Aquí está! Se titula: “Fermín contra las horribles y horteras canciones del verano”. Estos vídeos son complicados de hacer para mí: he de controlar mi sentido del humor negro y desagradable. Intento hacer algo “para todos los públicos” y aún así… me paso un poquito… pero muy poquito… Os pido, por favor, que si el vídeo os parece simpático lo compartáis con vuestra red social favorita: si este vídeo se convierte en viral como el primero supongo que hay muchas posibilidades de que me encarguen otro… y la verdad es que los de centraldereservas.com pagan genial… un par de empujones más y no pasaré un invierno de mierda ¡Mi destino como publicista está en tus manos, querido lector! ¡Mándale el vídeo a tu madre!

Una aclaración ya que le vas a enviar el video a tu madre: salgo con los dientes amarillos… ¡Me da mucha vergüenza eso! Así que os lo explico: saturé el color al máximo para dar sensación de calor y verano (grabé el vídeo en un día un poco gris)… Esa también es la razón de que tenga la piel naranja (trolls, descartad la anemia y cálculos biliares, lo siento)… podéis comprobar que no miento sobre mis dientes blancos como las nubes ni mi perfecto estado de salud viendo este vídeo improvisado que le grabé a mi esposa hace unos días para celebrar su delicioso helado de limón del que soy super, super fan.

fermin

Sigmundo… ¿la película?

sigmundo-pelicula

Llevo un día muy enfermo. Me encerré en la cocina (tenemos una cocina muy vieja y amplia) a echar insecticida como un loco porque las moscas me estaban desequilibrando mentalmente. No es posible concentrarse en terminar una novela si necesitas las manos para espantar moscas cada medio minuto.

El lugar de reunión de las moscas es el techo de la cocina: y de ahí pasan al salón: a mi frente y a mi nariz principalmente. ¡Odio sus patitas y el ruido que hacen al volar! Cerré las puertas y las ventanas: convertí la cocina en una cámara de gas que ya hubieran querido diseñar los nazis más inhumanos de la historia. No me fui de la cocina hasta que pude comprobar, con mis propios ojos y una sonrisa sádica de satisfacción, que las moscas morían asfixiadas: retorciéndose:

“Esto es lo que le pasa a quien se mete conmigo” —les decía.

Cuando salí de la cocina estaba enfermo por haber respirado demasiado tiempo el insecticida: lo cual demuestra que tengo algo de mosca en mi interior. O tenía. Seguro que esa parte de mi ADN ha muerto para siempre por respirar ese insecticida que compré en los chinos.

Ahora tengo fiebre, dolor de cabeza y sudores (por aquí está lloviendo, no sudo por el calor).

Pero lo que verdaderamente quería contaros es que, como os escribí en aquel post, tengo muchos objetivos para este verano. Algunos, ya los he conseguido y estoy muy orgulloso. Los de centraldereservas.com me encargaron otro vídeo: por lo que el objetivo de “conseguir seguir contando para ellos” va bien: ahora necesito que el nuevo vídeo funcione en visitas para que les apetezca encargarme otro. Pronto estrenarán ese segundo video (ya os avisaré por aquí). También me he presentado a otro concurso de vídeos (y estoy a punto de presentarme a otro). Mis novelas: “Prostituto de extraterrestres” y la novela infantil van viento en popa. Estoy trabajando como un chico motivado por honrar a sus ancestros y  por la cocaina (pero sin tomarla, ya sabéis que ni siquiera bebo alcohol: asunto por el que me quieren quitar la nacionalidad española). Lo único que creo que no voy a poder hacer, en verano, es crear el canal You Tube con la gran idea que se me ha ocurrido.

Pero eso no era lo que quería contaros. Es otra cosa.

Cuando llegué a Madrid en 2005 tuve la inmensa suerte de que me llamaran de una productora cinematográfica: estaban interesados en llevar a la gran pantalla mi libro “Diarios secretos de sexo y libertad” (que aún no había publicado en papel, recordad que tardé en cumplir esa promesa casi 7 años… algunas veces tardo en cumplir, pero siempre cumplo). Me senté con el director de aquella productora, un tipo bastante extraño que me exigía, sin darme nada a cambio, confidencialidad absoluta y los derechos en exclusiva del libro. Recuerdo que un día, ese productor, me echó un rasque por escribir en el blog de 20 Minutos que “me había reunido con una productora que estaba en Gran Vía”. No escribí ni su nombre ni el nombre de la productora. Sólo “Gran Vía”. En “Gran Vía” hay cientos de oficinas de productoras.  A mí me hacía bastante gracia que me echara rasques por cosas así, no sabía quien se creía ese señor que era para prohibirme nada, por lo que a partir de ese día escribía más y más referencias insignificantes en mi blog de 20minutos sobre él para fastidiarlo por paranoico. Por ejemplo un día escribí que era un poco calvo y que tenía cara de turco con mal humor (a los madrileños no les gusta parecerse a los turcos). Realmente su “secretismo” me causaba mucha desconfianza. Dios mío, que no somos agentes secretos ni está en juego el futuro de la humanidad.

Un escritor siempre está esperando una oportunidad como esta —me decía — A muchos no les llega nunca. Tú acabas de llegar a Madrid y ya has besado al santo. No desaproveches esta oportunidad.

Lo que él no sabía era que yo era un especialista en desaprovechar oportunidades. No sé donde me había sacado el título ni cuando había estudiado tanto pero era el mejor en eso. Por aquella época a mí me daba igual todo. No tenía responsabilidades de ningún tipo ni las deseaba contraer. Todo era un juego para mí. Si algo me salía mal, no pasaba nada, porque tenía el trabajo de bloguer en “20 minutos” que era todo lo que necesitaba y deseaba para sentirme escritor, especial y seguro en la vida. De todas maneras, las ideas que tenía ese señor para la película no me gustaban en absoluto (por ejemplo: quería cargarse al personaje del argentino, central en el libro). Al final conseguí que me ofreciera 2.000 euros como anticipo pero, tras pensarlo, preferí pasar de él pidiendole cosas que sabía no iba a concederme (co-escribir el guión, que mis amigos salieran como extras y que otro amigo mio firmara el tema central de la película). La vida continuó y nunca más volví a ver a ese productor. Una vez quise contactarle (cuando yo estaba tratando de vender mi serie “No ligo” a un canal de TV) pero un amigo común me dijo que ni lo intentara, que ese productor me odiaba (por llamarle turco con cara de mal humor), que hablaba fatal de mí. No pasa nada… el sentimiento era mutuo: pero los negocios son los negocios.

Han pasado 10 años, he cambiado en muchas cosas. Sobre todo: odio perder oportunidades y he aprendido a dialogar. Ya tengo 41 años. Ahora siento que estoy en una angustiosa cuenta atrás para conseguir todos los objetivos con los que he soñado. Quiero hacer las cosas bien: no sólo porque esté cansado de vivir en la semi miseria: sino porque si no consigo más dinero no podré crear todo lo que tengo en mente y que necesito crear antes de que me vaya al otro barrio… Quizás en el otro barrio se pueda seguir creando…  a lo mejor no porque es un mal barrio… no quiero dejar esa carta en manos de la suerte. En la otra vida ya me dedicaré a hacer otras cosas.

Creo que por fin voy a poder escribir de lo que quería escribir en el post: necesito vuestra ayuda.
Como escribí en aquel post, uno de mis objetivos para este verano es presentarme a este concurso de guiones.
El premio consiste en 5.000 euros que te da Telefonica Studios para ayudarte a escribir un primer guión.
La mecánica es: mandas el proyecto y, si te lo seleccionan, tienes que ir ante un jurado a defender tu idea de forma oral. El jurado es este y tiene todos mis respetos. Son gente que entiende. No gente que pasaba por allí.
Pensaba presentar, como proyecto, mi novelita infantil (que estoy seguro sería un taquillazo) pero… esa la voy a presentar en septiembre al concurso de novela de Barco de Vapor. Creo que como uno es un guión y otro un concurso de novela podría presentar la misma idea (o parecida) a los dos concursos… iba a hacer eso hasta que pensé en “la prueba oral” delante del jurado.

Creo que conseguiría más atención de ellos si me presento con mis novelas autopublicadas bajo el brazo, si les cuento mi historia, si voy con un proyecto de guión basado en hechos reales, basado en unos libros que han conseguido convertirse en un éxito gracias en exclusiva a vosotros, lectores. El personaje que les presentaría, Sig, ha dado para una saga de 4 libros por ahora (serán 5). Con ese jurado, creo que si hago mi proyecto de guión sobre Sigmundo tengo más posibilidades de ganar que si voy con un proyecto infantil del que nunca nadie ha oído hablar ni que ha conseguido nada.

Así que tengo una pregunta: pero sólo para los que habéis leido los 4 libros de Sigmundo

¿Cuál de las 4 entregas os gustaría ver más en el cine? ¿Cuál de las 4 entregas creéis más cinematográfica? ¿Con cuál conseguiría el éxito entre el jurado?

Por favor… ¡votad! (para votar dale al scroll o pincha aquí: el que salga, será el proyecto que presentaré)

El tipo de la barba que se te queda mirando fijamente

el-chico-barba

Cada semana bajo con mi esposa al supermercado del pueblo (cuando llegamos de Madrid nos parecía un pueblo: ahora nos parece una ciudad: nuestra medida de qué es grande y qué es pequeño se ha transformado).

Cada vez que entro en el supermercado, tarde o temprano me cruzo con el mismo tipo. Eso es super extraño: juro que sólo bajamos una vez a la semana y no pasamos allí dentro más de 30 minutos. Y aún así SIEMPRE me lo encuentro: ya sea a la entrada, en los pasillos durante la compra o a la salida. Él no trabaja allí: viene como cliente: lleva su cesta. Siempre me lo encuentro —justo— cuando me he separado de mi esposa: porque ella se pone a leer las etiquetas de todo y a pensar en la compra mirando al infinito: mi esposa —en los supermercados— entra en un trance parecido al que está escuchando con concentración sobrehumana el dictado de un ser de otra dimensión… y yo me desespero y me pongo a recorrerme los pasillos del supermercado de arriba a abajo: me es imposible quedarme quieto al lado de mi esposa: esperando que tome la decisión de qué producto comprar: recorro el supermercado, impaciente, como si no supiera por donde salir: como si estuviera perdiendo el tiempo más preciado de mi vida: recuerdo todo el trabajo que tengo esperando en casa y me da un ataque de nervios que controlo agotándome físicamente: pasillo arriba, pasillo abajo.

Mi esposa, allí, es el cerebro y yo sólo el que coge dos o tres cosas para la perra y cargará, en plan burro, las bolsas hasta el coche. Creo que a estas alturas de mi vida he demostrado que valgo para algo más que para cargar bolsas de supermercado.

El tipo de la barba es un tipo de aproximadamente mi edad pero con una barba mucho mejor. Tiene la barba perfecta. La barba que me gustaría tener a mí (por si tienes curiosidad, es una barba parecida a esta). Siempre me quedo mirándole fijamente. Viste bien, se nota que es de clase económica desahogada, no como yo. Él va acompañado de una mujer (supongo que es su pareja) que también viste acorde a su nivel económico. Cuando ella me ve da un pequeño respingo, le tira del brazo con disimulo, como diciendo:

“Mira, ahí está el chico que siempre te mira fijamente. ¡Otra vez está aquí! Es como si siempre estuviera esperándote. Estoy seguro que es un homosexual que te ama”.

Y yo, cuando le veo, no puedo volver a quedarme embobado mirando su barba con envidia y deseo. Ellos me miran preocupados, tratando de no mirarme, pero me miran.  Sé que soy importantes en sus vidas. Que hablan de mí en casa. El de la barba perfecta, me mira además muy serio, como diciendo:

—”Respeto que seas homosexual, soy un chico abierto de mente, y es para mi un honor que yo te guste tanto pero no estoy interesado”.

Y su chica también me mira igual, como diciendo:

“Estás mirando a mi chico con deseo. Pero no me ofendes. Tolero y respeto a los chicos de tu opción sexual. Estoy con vosotros.”.

Nota.- He escrito este post escuchando este tema que escuchaba mi mujer. Me ha gustado mucho.

No tengo que irme de España.

cerdos-pig

Voy a ilustrar este post con fotos que saqué ayer a unos cerdos. No es una indirecta ni tiene significado con el post. Es sólo que la otra opción que tenía es la de siempre: poner una foto mía. Y la verdad es que hoy no me apetece porque me saqué una foto y salgo guapísimo: cuando salgo guapísimo en las fotos no me gusta subirlas porque creo que os voy a caer mal y generar envidia. Durante todos estos años no he parado de trabajar duro para perder el cuerpazo que tenía y conseguir un cuerpo fofo de escritor que me diera credibilidad literaria ante vuestros ojos. Además, las fotos que saqué a los cerdos creo que molan bastante. Parecen cuadros de Rembrandt. Las saqué con el móvil. Cuando tenga una cámara mejor, creo que me pasaré una tarde en casa del vecino, sacando fotos a los cerdos, porque tienen una mirada y una presencia que me impresiona.

cerdos-pigs

Hace unos meses escribí un tremendista post en el que contaba que si se aprobaba la reforma de un artículo (el 189) me iba de España. El post tuvo más de 4.000 visitas (no batió a “Mi primera vez en una playa nudista” que tiene más de 18.000 visitas)

Digo esto de las visitas por decir algo: yo no escribo en esta web buscando visitas, eso lo dejo para los libros. En la web escribo rollo-diario-de-un-pobre-tipo-que-vive-sólo-con-su-mujer-en-un-valle-medio-abandonado-y-no-tiene-a-nadie-más-con-quien-hablar. El otro día subió un amigo del pueblo a casa y mi esposa y yo nos peleábamos para hablar con él, nos pisábamos las frases. Hay cosas que no bastan para contárselas a una sola persona. Es decir, yo hablo con mi esposa de algo y luego me apetece contarle a alguien más lo mismo. Y no tengo a nadie más por aquí. Lo he intentado con la perra y las gallinas, pero no funciona. Así que os lo cuento a vosotros por el blog y me quedo tan pancho. Luego, con el tiempo, releo algunos post que escribo, pienso que soy medio subnormal por escribir posts como este, me avergüenzo y los borro.

A lo que iba. NO TENGO QUE ABANDONAR ESPAÑA POR HABER CREADO MI NOVELA “UN BEBÉ”. El conflicto era este: en esa novela (que mezcla prosa y comics para contar una misma historia: algunos capítulos están escritos en prosa y otros en cómic, quiero decir) había “mandado” a dibujar a un bebé violando y matando a adultos. En realidad no era un bebé, sino un hombre de 40 años reencarnado. Según el nuevo artículo que se iba a aprobar, los dibujantes y yo mereceríamos 7 años de cárcel cada uno por pedófilos. Increíble. Por cierto, una de las grandes dibujantes de mi best seller “Un bebé” es Mónica la mítica dibujante de “Pequeñas viciosas” que guionizó junto a Bea esa mítica serie que publicó “El víbora”. Ellas también se enfrentaban al mismo jaleo con la reforma de dicho artículo.

unbebe

Pues no. La ley se ha aprobado y se sigue permitiendo que se dibuje lo que quiera, siempre y cuando no sea rollo 3D super realista. El sentido común ha imperado en un 50%. En este artículo de “El Mundo” os lo explican perfectamente.

Además, a eso se le suma lo que me ha escrito mi queridísimo abogado “Lo cierto es que el criterio de la fiscalía parece razonable, pero hay un criterio penal importante y es que no te pueden sancionar por hechos que a la fecha de su comisión no fuesen delito”.

Así que me quedo en España, mis libros no los pueden censurar nadie. Fin de la pesadilla. La verdad es que no me apetecía nada de nada irme de España ni de la casa en la que vivo.