Mucha gente me escribe para preguntarme cómo hago para escribir una novela.
Escribir una novela es algo que mucha gente tiene pendiente, algo que todo el mundo desea. Planta un árbol, ten un hijo y escribe un libro, se aconseja siempre.
Lo del árbol es algo muy fácil, lo del hijo es algo muy divertido que puede hacerse hasta con los ojos cerrados (si la persona con quien lo haces es muy feo/a) pero lo del libro…
¿Cómo se hace eso?
A lo largo de esta semana iré publicando en este blog una guía para que consigas escribir y publicar tu primera novela. De nada.

1.-El primer ingrediente. El germen.
Tienes una gran historia dentro de ti que contar. No creas que no es una gran historia por ser algo que le podría pasar y le pasa a cualquiera. Fíjate si tu historia es grande e impactante que te ha marcado y afectado tu forma de ser y comportamiento actual ¡Esa historia ha marcado y obsesiona a todo un ser humano!
Si te ha marcado y obsesionado a ti, también lo hará con otros.
¿Cómo localizar la historia que contarás en tu primer libro?
Localiza dentro de tu corazón ese momento en el que piensas a menudo, de forma recurrente. Ese momento va a ser el primer ingrediente de tu primera novela.
Relájate y acuéstate. Pasea. Concéntrate. Analízate.
¿Cuál es el momento de tu vida sobre el que más piensas? ¿Cuál es el momento que más te recóncome por dentro? ¿Cuál es el que más te martiriza? ¿Qué es lo que piensas a menudo antes de irte a dormir? ¿A quién echas de menos? ¿Por qué no paras de pensar una y otra vez que aquel día, a aquella hora, deberías de haber actuado de tal modo? ¿Qué es a lo que tienes tanto miedo? ¿Por qué? ¿Cuándo empezó todo? Tu fracaso laboral o tu éxito; eso que te pasó con tu esposa o con aquella chica que nunca conseguiste, eso que te pone muy triste o muy feliz de vez en cuando. La historia de la muerte de tu hijo o el día que te pegaron una paliza que te merecías. El día que le retorciste la nariz a tu jefe. El día que fuiste tan feliz que lloraste.
Recomiendo que tu primera novela sea sobre un tema personal antes que de ficción (fantasía, terror, novela negra, etc). ¿Por qué?
Porque tu principal enemigo va a ser la falta de experiencia en conseguir hacer realidad un mundo por medio de tus letras. Es muy complicado, mucho más de lo que parece, hacer creíble un mundo fantástico tipo “El señor de los anillos”. No sólo hacerlo creíble: sino conseguir que ese mundo enganche al lector. En cambio, una historia personal, que te ha marcado es más fácil de hacer creíble: en primer lugar porque lo es: te ocurrió a ti ¿no?. En segundo lugar porque el mundo en el que ocurre ya está creado. Además es algo que le podría pasar a cualquiera. El lector puede identificarse con esa historia: engancharse a ella: o aunque sea ser testigo de los acontecimientos que te atormentan o te hicieron feliz.
Crear ficción es otro nivel, otra especialización superior. En cambio, contar algo que te ha pasado es algo para lo que estás preparado: lo llevas haciendo toda tu vida.
Ese momento de tu vida debe ser el contenido de tu primera novela.
Siéntale y escribe ese momento.

2.-¿Cómo comenzar a escribir el primer capítulo de mi novela?
Lo más jodido para el escritor que empieza es que quiere escribir como José Camilo Cela. Con grandes frases, gran vocabulario. El escritor inexperimentado trata que la primera frase sea densa, inteligente. Y la segunda. Y la tercera. Toma el libro de sinónimos, busca ser enrevesado. Se enreda, se lía: deja de escribir.
—Es agotador y muy difícil —se dice.
Lo estábas haciendo fatal. Es como si una mañana decidieras convertirte en matemático y empezaras por aprender a resolver raíces cúbicas en lugar de por aprender a sumar y restar.
Escribe de forma sencilla. Esa primera página que vas a escribir NUNCA va a ser impresa. NUNCA. No te preocupes por la ortografía, por cómo está escrita o por el tamaño de la letra o interlineado.
No busques la perfección o estarás perdido. Esa página en la que empieza todo no es más que un esqueleto. Escríbela como si fueras un indio que acaba de aprender castellano. Preocúpate únicamente por que pase algo. Que no sean divagaciones ni eches discursos. ¿Quién te crees que eres para echar charlas a la gente? ¿Un cura?
No tienes que contar TODA la historia. Sólo ese momento que recuerdas. Ve al lío. Tienes que plasmar ese hecho que te ocurrió tal cual sucedió, sin florituras.
Escribe el esqueleto del primer capítulo y no te levantes hasta que lo termines. Te ocupará de 20 minutos a 1 hora.
“Ella vino hasta mí. Yo le dije esto y aquello. Entonces ella me dijo que bla, bla. Y eso me dolió mucho porque pensé que xxxxxx. Si pensé xxxx fue por yyyyyyy. Así que cogí un plátano y se lo tiré a la cara. Ella se lo tomó muy mal…”
Desáhogate. Y esto es lo más importante: escribe con el corazón. Sé sincero relatando los hechos. El folio es tu mejor amigo: no te va a juzgar. Lo aguanta todo.
¿Cómo sabes si estás escribiendo con el corazón? Por la vergüenza que sentirías si alguien pudiera leer lo que estás escribiendo.
Todos vamos de personas honorables, de personas rectas. Pero todos somos unos hediondos por dentro, unos miserables, damos un asco que te cagas, hemos sido ruines y cobardes multitud de veces. Sácalo todo cuando escribas. Hacer lo contrario quedará fingido. No atraparás al lector con palabras y frases con las que posas, haciéndote el guapo, el inteligente y el duro. Ese libro sólo lo leerá tu madre. Escribe con tu alma. Si fueras perfecto no serías humano: serías una piedra o el mar. Eres un ser que se corrompe, que va a morir. Por algo será.
Eres pequeño, muy pequeño. Como todo el mundo. Cuando saques toda la mierda que tienes dentro, te sentirás mucho mejor. Y hasta sonreirás más. Porque te aceptarás y aceptará a la gente que está a tu alrededor y te falla. Si tú mismo te has fallado ¿Cómo esperas que los que te rodean no te fallen?
Ojo. Tampoco te estoy aconsejando que te machaques o vayas de víctima mientras escribas. Sólo que seas sincero.
Tras escribir el esqueleto de este primer capítulo, viene el segundo paso.
¿Cuál?
Te lo contaré mañana si te portas bien.













Muchos no sabréis quién es “El Batu” y es normal. Era un joven de la isla en la que nací, que se hizo famoso por 
































