24 horas non-stop en Madrid

Vida

Rafael FernándezEscrito por:

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1.-Fui en tren. En los comentarios del último post un lector me pregunta por qué no fui en bla, bla, bla car. La verdad es que ni se me ocurrió. Ahora es normal viajar en bla, bla, bla car pero a mí, cuando tengo que hacer un viaje solo me viene a la cabeza un avión o un tren. El tren es mi medio de transporte favorito. Me gusta viajar al lado de alguien que no conozca de nada, me gusta hablar con viajeros, me gusta comerme un sándwich con jamón y queso y un zumo de naranja en el vagón del bar y hacerme el simpático con la camarera y con todo el mundo: las señoras mayores siempre me piden ayuda con las maletas. Por ejemplo, a la ida me senté con un abogado cristiano y ciclista. Éramos opuestos en un montón de cosas (por ejemplo él estaba en contra de que los gays se pudieran casar y formar una familia, yo estoy a favor 100%) y estuvimos discutiendo mucho, pero con extremada educación sobre Dios, Jesús, los gays, PP, Podemos, derecho natural, familia, etc. Fue una conversación genial, sin una sola palabra fuera de tono, que me ayudó a entender a la gente que piensa diferente que yo y las casi 5 horas de viaje se me fueron volando.

2.-Me fue a buscar a la estación de trenes mi amigo Mario. Se portó como un hermano. Me dio alojamiento, cuidados y amistad. La verdad es que estar con Mario fue una de las mejores cosas del viaje porque su cariño desinteresado me llenó de energía positiva. Un tipo formidable.

3.-Lo peor del viaje fue que no pude ver a todos los amigos que tengo en Madrid. Traté de multiplicarme, corriendo de aquí a allá, por el metro y por las aceras que ya empiezan a estar calientes en Madrid: ya casí están para freír beicón. No fue suficiente todo lo que corrí. Para colmo, casi no podía estar ni 5 minutos por amigo. Eso sí: saque tiempo para que me cortara el cabello un poco Julia, mi peluquera favorito. Llevaba un año sin que me cortaran el pelo y joder, no sé porqué, pero yo disfruto un montón cuando me cortan el pelo. Es como si me dieran un masaje. Para mí es uno de los grandes placeres.

Uno de mis amigos trató de que fuera vestido, a la gala del Notodofilmfest, vestido de domador de leones. Me probé su disfraz y la verdad es que molaba mucho.

Pero es que voy a perder —le dije—. Si supiera que voy a ganar, iría vestido así, porque molaría para las fotos. Pero cuando digan el nombre del otro y luego todo el mundo me mire a mí vestido de domador de leones, me voy a sentir como un subnormal.

4.-En la gala del Notodofilmfest. Sabía que iba a perder (lo escribí en el blog antes de irme) y sabía quien iba a ganar. Sin embargo, tenía esperanzas porque al fin y al cabo yo estaba nominado, mi corto era más imaginativo y estaba mucho más currado. Sólo que mi parte racional sabía que el jurado final de notodofilmfest iba a tirar por la pareja de actores famosos contra los que competía y su historia, más estándar y normal, pero que les iba a dejar de maravilla de cara a sus patrocinadores. No voy a decir que me diera igual perder o ganar y mucho menos que la decisión que el segundo jurado tomó fuera incorrecta porque entiendo cómo funcionan las cabezas de los profesionales que hacen cine en España: sólo que anhelaba muchísimo el premio para comprarme una buena cámara: la quería para los nuevos trabajos que me encargaron los de centraldereservas.com y para seguir progresando: presentándome con más calidad visual a más concursos de vídeo y cortos. A ver si para navidades cae la cámara.

Aún así, cuando iban a decir el nombre del ganador, mi corazón latía al borde del ataque cardiaco. No dijeron mi nombre y bueno: me contenté recordando la de años que me presenté al concurso sin ser finalista. La de años que Leonardo DiCaprio opta al oscar y no gana. Este año fui el concursante con más cortos en la final. Cuatro. Y conseguí una nominación en la gran final, por lo que me gané un teléfono Lg4 valorado en 800 euros. No es una forma deshonrosa de perder y está claro que hay un crecimiento que aún no va ni por la octava parte de lo que un día seré. Se presentaron casi 850 cortos al concurso y, a la final, sólo quedamos 4 por categoría. Pero yo no soporto perder, tengo muy mal perder. No por egocentrismo: sino porque quiero llegar a mis metas en la vida cuanto antes: no ganar este concurso me supone 6 meses de espera a la cámara (a no ser que gane otro concurso de los que me pienso presentar pronto).

Es que no se puede ganar dos premios en una misma semana —me consoló mi querido amigo David Pareja.

¡Pero es que yo soy el ezcritor! —le dije (en broma).

Me sirvió ir a la Gala. Me di cuenta por donde va el festival, es totalmente opuesto a lo que yo pensaba. No es una crítica. Porque yo también sé hacer lo que a ellos les gusta y el próximo año me volveré a presentar con cosas que irán por ese camino. Si algo me sale mal, evalúo la situación y analizo lo que ha salido mal. En cambio, si gano no hay nuevas cosas que pensar ni nada que superar.

No me quedé a beber tras la gala. Odio el alcohol, en eso no soy español. Sólo olerlo me da asco. Antes sólo bebía para ligar o para integrarme. Ahora estoy casado y me da igual integrarme porque ya tengo claro cual es mi sitio. Es una liberación: lo único que quiero hacer en la vida es cuidar de mi pequeña familia, trabajar y triunfar. Ya no me da vergüenza rechazar copas. Tras la gala, un actor se acercó al corrillo al que yo formaba parte, preocupado. Y con ojos indignados dijo:

Acabo de ver a los camareros del festival sirviendo los whiskeys y sólo están poniendo un poquito en el fondo.

Supe que era el momento de irme.

5.-Lo mejor para el final.

Como cuando vivía en Madrid, fui a la salida de la parada del metro de la salida de Cuzco a vender libros. Es algo que haré siempre que vaya a Madrid y que también espero hacer en Barcelona pronto. Me encanta vender mis libros en la calle porque, de verdad, ver los ojos de los lectores: cómo me miran y sonríen cuando me saludan, me llena de energía. Hacen que todo merezca la pena y que mi vida cobre sentido. Mis lectores son super amables y generosos, además. Es un GRAN detalle que en una ciudad tan grande como Madrid, pierdan su tiempo en coger un metro o bus que les quita de su tiempo mínimo una hora: para verme y permitirme que les de un abrazo. GRACIAS ¿Qué más me da no ganar premios? Mi premio real, cada mes desde hace 4 años son mis lectores: son ellos los que me animan, mantienen, los que siempre creen en mí, los que me dan un premio cada mes permitiendo que siga viviendo de hacer lo que más me gusta hacer en el mundo: escribir. Los que me permiten crear lo que yo quiero, cómo y cuando quiero. Ser independiente. GRACIAS.

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Para colmo, con sus compras me hicieron ganar unos 180 euros. Vinieron como 15 lectores y eso que faltaron algunos que pretendían venir pero que al final se los comió un dragón, otros se encontraron de repente con un grupo terrorista de ninjas chinos que reivindican la hipocresía del pan rallado. No saqué fotos a ninguno de los lectores que vinieron porque luego las subo a mi Facebook o a este blog y quizás eso no le apetezca a alguno por las cosas que escribo. Por esa razón hay lectores que les gusta ser anónimos, es comprensible. Sólo subo hoy las fotos que ellos mismos sacaron y subieron a su muro del Facebook o Twitter. Si viniste a verme y te apetece que suba tu foto a este blog (o quieres que la quite) avísame en mi email: ezcritor@gmail.com

Me encontré con lectores nuevos: por ejemplo a Lena, que es universitaria y me hizo una ilusión tremenda conocer o a Paco San José que es un gran representante y productor de cine (le pedí vendiera mi libro “Los alucinantes viajes en el tiempo de los EE.UU” a Hollywood).  También tuve el honor de que viniera verme, Mónica, la gran dibujante, a quien veo ya como alguien de mi familia.

Y eso es todo: regresé a Asturias cargado hasta arriba con la energía positiva de mis lectores y amigos, con ganas de seguir mejorando en el campo audiovisual y de terminar de una vez mi séptima novela: “Prostituto de extraterrestres”. También tengo que ponerme a contestar más de 300 emails atrasados. Svieta me vino a buscar a la estación y —nada más verla y a pesar de que sólo había estado separado de ella por 24 horas— se me llenaron los ojos de lágrimas de emoción: por todo lo que la quiero. Le compré regalitos: ella quería hacer un especial de cocina asiática para su blog así que le compré ingredientes e instrumentos en una tienda asiática especializada. Ella es una friki de la cocina, asunto que me hace muy feliz cada día a la hora de comer.

¡A por lo siguiente! Esta semana toca a tope trabajar en los encargos finales que me hizo centraldereservas.com. He de convertir a mi spot ganador de 3.000 euros y primer premio en el concurso de publicidad en cápsulas de 30 segundos porque lo van a emitir por las teles locales. ¡Un honor y un orgullo! Me siento como si este año hubiera perdido la Liga y la Copa pero ganado la Champion League con centraldereservas.com.

Leo por internet:

“La viralidad y la creatividad han sido las grandes ganadoras del concurso Nadie Nos Conoce, puesto en marcha el portal español de reserva de alojamiento online Centraldereservas.com en colaboración con Universia. El rostro de ambas es el de Rafael Fernández, autor del vídeo y del plan de Marketing “Ve a donde quieras ir”,
El vídeo ganador es un storytelling que comienza contando qué se puede encontrar en el mayor portal de reserva de alojamiento online. La oferta es tan amplia que el protagonista prueba a escribir distintas opciones en el buscador. Por ejemplo, prueba con “Quiero ir a 1910 a salvar a las víctimas del Titanic” y Centraldereservas.com le lleva al momento del embarque, en el que advierte a los pasajeros del barco que visualicen la película “Titanic” de James Cameron, antes de embarcar.
Este trabajo ha reflejado la idiosincrasia de la empresa y del sector, al tiempo que ha conseguido llamar la atención del usuario para que tengan interés por conocer a Centraldereservas.com y tenerla en cuenta para sus próximos viajes.”

Aquí el anuncio con el que gané el primer premio:

3 Responses to " 24 horas non-stop en Madrid "

  1. juanjoconti dice:

    Muy buenas anécdotas, gracias por compartir!

    Preguntas: no hay fotos de después de cortarte el pelo? :p con quién viajaste a la vuelta?

    • Querido y curioso Juanjo 😀
      1.-Aunque no lo parezca a simple vista en las fotos (salí corriendo de casa tras una ducha completa pero sin peinarme) en las que salgo en el la salida del metro, con los lectores y atengo el cabello cortado. Tengo que grabar unos cuantos vídeos más para centraldereservas y no podía cortármelo más chico. Sólo le pedí a Julia que le diera forma y me quitara un poco el largo (me resbalaba por la espalda) y volumen porque tenía tal cantidad de pelo que me pesaba la cabeza!
      2.-En la vuelta no me tocó nadie a mi lado! 🙁 Para colmo me había dejado los libros dentro de la maleta. Así que me dormí y estuve viendo el paisaje (que por cierto camino a Asturias es muy bonito). Echaban una peli pero no me apetecía verla.
      Abrazos!

  2. sireider dice:

    Buenas Rafael!

    Un placer haberte conocido por fin en persona y echar un rato contigo y otros lectores en Cuzco. Como te dije allí, me alegro un montón de todo lo que está pasando últimamente y haber podido contribuir aunque sea mínimamente a ello (tenía pendiente desde hace demasiado hacerme con los libros que me faltaban) y deseo de corazón que sea el principio de una mejor época para ti y para tu esposa. Que es muy duro estar siempre tan preocupado por el cochino dinero y un orgullo en cambio el poder vivir dignamente de tu trabajo y de tu talento.

    Un abrazo, besos a Anais y lametones a tu santa esposa (o al revés, como prefieras :-D)

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