Así siguen mis asuntos

Vida

Rafael FernándezEscrito por:

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Son las 5 de la tarde. Os escribo desde la cama. Estoy malito. Fiebre, sudores y mocos. Ayer fuimos a un bar turístico a despedir a un gran amigo que pasó unos días con nosotros (muy pocos días, si se me permite señalar) y pillé frío pues yo iba en pantalón corto para enseñar las piernas a las desconocidas y calentarlas. Me excité imaginando con que alguna turista borracha tratara de meterme mano y Svieta le pegara un botellazo en la cabeza. Que se pelearan por mí. Desafortunadamente nada pasó, nadie me miró. Ahora estoy encerrado en uno de los dormitorios de la casa para no pegarle mi gripe asquerosa a Svieta. Ambos tenemos que trabajar mucho y a ella no le conviene nada caer enferma. Svieta acaba de prepararme una sopa de pollo que me ha fortalecido lo necesario para pensar (con gran criterio): “voy a escribirles un post a mis queridos lectores para contarles cómo va la cosa con la serie, que me he cortado el pelo y otros asuntos de desigual importancia”.

La serie:

La serie de “Doctor Mente” va bien. Digo que va bien porque no me han llegado malas noticias. Lo último que supe es que el actor de Hollywood recibió mi guión, le interesó y se lo pasó a una productora. Sé que mi proyecto estará presentándose en Netflix México pronto. De Argentina tampoco tengo noticias, lo cual imagino que es bueno: que siguen estudiando los guiones. Cuando pasen de mi proyecto, recibiré el email pronto. No recibirlo, significa que el proyecto sigue sobre la mesa de alguien, esperando su veredicto. No creo que reciba noticias de aquí a un mes, como mínimo. Sé que es muy complicado que lo consiga… mi serie es muy original y ambiciosa: nada más y nada menos que el comienzo de un universo propio de superhéroes. Un amigo que está muy metido en el mundo del cine, tras leerlo, me contó que las personas altamente creativas tienen dificultades para hacer realidad sus guiones. Porque son diferentes, porque se salen de lo normal y corriente. Y por mucho que los productores digan que buscan algo nuevo, las ideas nuevas, les asustan sobremanera.

No me desanima. El gran Guillermo del Toro al recibir el León de Oro el otro día por su última película, “La forma del agua”, dijo:

—“Se lo dedico a cualquier director mexicano o latinoamericano que sueñe con rodar algo en el género fantástico como parábola y esté enfrentado a alguien que le dice que eso no se puede hacer. Sí se puede. Si te mantienes puro y sigues creyendo en lo que sea que crees –en mi caso, los monstruos–, todo irá bien”

Pues ya sabéis como soy. Más terco que una mula y más pesado que un reportero de un programa del corazón. Me agarro a cualquier clavo ardiendo para seguir subiendo la gran montaña que me he empeñado en subir. “Doctor Mente”, sucederá. Por ahora nadie importante ha dicho que no al proyecto.

Me he cortado el pelo.

De pronto me di cuenta que en el siglo XXI nadie lleva el cabello largo, como lo llevaba yo. Sólo en Games of Thrones sale gente con el pelo largo. “¿Y si me lo corto como en el siglo XXI?” pensé. Fui al pueblo. Había dos peluquerías. Me dio mejor espina la segunda a la que fui. Pedí hora y ya está. Mi cabellera de  John Snow ha pasado a la historia. Me gusta mucho mi nuevo look:

Mis libros.

Creo que voy a empezar a publicar en formato electrónico. No los libros que he publicado en el pasado (tendría que recortarlos, reescribirlos: para que se entendieran sin el material fotográfico pornográfico). Me refiero a los libros del futuro, a los que vienen. ¿La razón? Las imprentas y Correos funcionan cada vez peor. Me desquician y me quitan muchísimo tiempo. Antes vendía poco, ahora vendo mucho más. Daros un buen servicio me resulta cada vez más complicado. Así que creo que haré una pequeña tirada única de los nuevos lanzamientos, que os mandaré personalmente, dedicados como siempre y, en cuanto se agote, los libros estarán sólo disponibles en la tienda de Apple, electrónicamente, y físicamente en Alibri (librería física, en el centro de Barcelona).

¿Nueva productora?

A lo mejor abro, con un socio, una productora de TV en Tarragona. Lo está sopesando. La inversión inicial sería de 50.000 euros para comprar un par de cámaras, un dron, un ordenador potente para editar y algo más de material (sonido, trípodes, discos duros, etc). Luego el socio invertiría 20.000 euros por piloto. La idea es conseguir vender proyectos propios (originales, creados por ambos) a canales de TV, directamente. Empezaríamos con un piloto para un reality show que se me ha ocurrido. Empiezo con esa idea porque es barata y superpotente. Si la productora fuera bien y Doctor Mente no saliera ahora, quién sabe si dentro de unos 5 años me la estoy produciendo y dirigiendo yo mismo. A ver qué pasa. Hace casi 8 años escribí y dirigí este piloto. Neox lo quiso comprar pero los productores (que eran los dueños del “producto”) no les convenció la oferta que recibieron y nos jodimos. Desde entonces, tengo la espinita de la TV clavada en la punta del capullo.

Os dejo con unas fotos que nos sacó ayer un amigo en el Delta del Ebro. Abrazos y gracias por la atención prestada.

2 Responses to " Así siguen mis asuntos "

  1. c.martinez.n dice:

    me inspiras muchísimo.

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