Me siento fenomenal…

Vida

Rafael FernándezEscrito por:

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A menudo la gente me mira raro cuando cuento que no tengo familia. No es que lo vaya diciendo por ahí a todas horas, sólo lo digo cuando conozco a alguien y me pregunta.
—Te referirás que no tienes padres —me dice.
—Ni padres ni familia. No tengo a nadie —contesto con una sonrisa.
Dejé de tener familia el día que mi madre murió. En cuanto reuní el valor, me fui de la casa en la que vivía con mis abuelos y con sus hijos (mis tíos). No he vuelto a ver a nadie de mi familia desde entonces. Son más de 25 años ya.
A mi esposa la miran como si fuera mala persona cuando dice que no se habla con su madre. Su madre es una maltratadora. Una de esas madres que odian ser madres. Svieta dejó Ucrania y se vino a vivir a España. Tuvo que huir de una familia en la que su madre la maltrataba siendo una niña y todos callaban.
No es una decisión fácil decidir vivir sin familia.
Cuando Svieta y yo nos conocimos, nos reconocimos. Los dos fuímos niños maltratados. Supongo que esa es la principal razón por la que Svieta y yo seguimos juntos, cuidándonos el uno del otro. Tenemos nuestros grandes desencuentros pero siempre hacemos todo lo posible por arreglarlos.
Juntos, hemos sanado y mejorado muchísimo en la vida.
Cada día estamos un poco más curados del dolor que nos tocó vivir en nuestra infancia. A menudo, cuando hablamos de nuestros traumas, por ejemplo en el desayuno, le digo a Svieta:
—No sabes cómo me jode tener ya casi 44 años y seguir pensando en mi infancia. Me parece super ridículo.
Es muy duro salir de la casa de la única familia que tienes sabiendo que preferirás dormir en la calle que volver bajo ese techo. Romper el vínculo con el maltratador es complicadísimo. Nadie te apoya, nadie te entiende. Si te quejas te dirán que las cosas son así, que ellos son los normales, que tú eres el que se porta mal. Incluso, desesperados, te querrán convencer de que tus propios recuerdos son falsos.
La gente necesita mirar a otro lado.
Los monstruos eligen a los niños que no tienen defensores. Porque si vencemos la vergüenza y nos atrevemos a hablar es fácil decir que lo que contamos es mentira, que estamos locos por no tener padres, por provenir de una familia desestructurada.
Huyes de tu casa sabiendo que, en tu interior, siempre habrá un vacío. De paso te creas una herida tú mismo. Eres tan tonto que pasarás toda tu vida esperando que la familia que te hirió, que te maltrató, te pida perdón: que un día volverás a tener familia.
Eso no sucederá nunca: la gente que es capaz de maltratar a un niño es incapaz de sentir la necesidad de pedir perdón a no ser que la ley o la extrema necesidad los obligue.
El amor de los padres proporciona el amparo emocional que se convertirá en la base sobre la que nos vamos construyendo a lo largo de los años.
Gracias a Dios, mi madre me la dio antes de morir, cuando yo tenía 10 años.
Eso me salvó.
Reuní el valor, me lo guardé en el corazón y salí pitando de aquella casa.
No sé en qué tipo de monstruo me hubiera convertido si me hubiera quedado allí. Seguramente en un pedófilo y en un abusador, como uno de mis tíos: justo con el que me obligaban compartir cuarto cada noche.
No sólo sus padres (mis abuelos) veían y sabían. Si no que también sus hermanos callaban, mirando para otro lado.
El tiempo ha ido pasando. Los hermanos de mi tío el pedófilo, creciendo. Casi todos han tenido hijos preciosos. Me pregunto si, a la vez que sus hijos iban creciendo, los invitaban a pasar un solo fin de semana con ese hermano enfermo que tenían. Si alguna vez, mientras miran a los ojos de sus hijos, han pensando en el terror que mi hermana y yo tuvimos que vivir durante cada día, en aquella casa.
También pienso en mi tío el pedófilo. Ha tenido hijos: ¿los habrá maltratado también? ¿o les habrá enseñado a ser como él?
Ese es mi principal temor.
En cuanto me fui de aquella casa comencé a reconstruirme sobre los valores que me enseñó mi madre. Ahora que soy adulto sé que mi madre era idealista, ingenua, pero también muy, muy valiente.
Ella es la persona que soy y trato de ser cada día. Es la persona que me sienta fenomenal ser. Sé que hay otras formas de ser, quizás más inteligentes, realistas, quizás más frías.
Pero se siente fenomenal siendo como mi madre.

16 Responses to " Me siento fenomenal… "

  1. Mario dice:

    Rafa, es una reflexión profunda, que conmueve, pero conmueve no solo por los hechos que cuentas, que son tristes y descorazonadores, sino porque tras ellos, se ve a dos personas que cada mañana se reconstruyen con valentía, que cultivan una bondad ideal, que mantienen unos principios básicos de humanidad, que os hace ser como sois: magníficas personas, mejores amigos y trabajadores incansables y exquisitos.
    Un fortísimo abrazo.

    • Muchas gracias, Mario. Tus palabras hacen mi vida menos oscura.
      Un abrazo grande.

      • E-doodoo dice:

        Vaya familia de hdp que tuviste que sufrir, viendo esos abusos y mirando para otro lado, que degenerado hay que ser para abusar de un niño, se aprovechan del mas debil, que triste, ojala tus primos no hayan tenido que sufrir lo mismo por parte del hdp de tu tio, hiciste bien en salir de alli en cuanto pudiste y tener el ejemplo de los buenos valores de tu madre, lo mejor que hay en la vida es tener la conciencia tranquila y ser buena persona y no ir por ahi haciendole daño a los demas, ojala siempre te vaya todo bien, te lo mereces y como decia Michael nunca dejes que nadie te diga que no puedes llegar a ser lo que quieres ser o conseguir el exito, a esa gente hay que darles en los morros y demostrarles lo equivocados que estan, el primer libro de Sigmundo es “Diarios secretos de sexo y libertad”?, a ver si un dia me animo y te pido uno, y larga vida al KOP 😉

  2. Juan dice:

    No sabes la suerte que tienes y la de compromisos que te ahorras, la familia suele ser un coñazo. Entierros y bodas.

  3. Eva dice:

    Le acabas de decir a tumadre lo más bonito que se puede decir a una madre

  4. enrique dice:

    Tu esposa y tu soys dos personas marginales que os habeis encontrado. dios los cria y ellos se juntan, eso dicen.
    eso hara que esteis toda la vida juntos, ya no por amor, sino por necesidad

  5. R.G. dice:

    Yo sufrí abusos sexuales de una profesora durante un curso.No fueron demasiado graves pero es algo que arrastras toda la vida.
    Fui a terapia a los 25 años de que me pasara. Yo también me sentía un idiota por no haberlo superado pero es algo normal y de lo que jamás hay que avergonzarse.Gracias al apoyo de mi familia y a mí mismo por supuesto salí adelante y puedo decir que tengo una vida plena y feliz.
    El ser humano es extraordinario en todos los sentidos y tenemos la capacidad de sobreponernos a experiencias terribles. Yo no soy más que un tipo normal que pasó por un duro trance y puedo decir que se sale. Los que hemos sufrido abusos somos supervivientes. Yo por ejemplo Colaboro con una asociación de mi ciudad y ayudo en lo que puedo ya sea para ayudar a pasar el trance o evitarlos en la medida de lo posible.
    Te mando mucho ánimo y un fuerte abrazo. Soy un lector tuyo desde los tiempos de diarios secretos y te deseo todo lo mejor.
    Un fuerte abrazo

  6. R.G. dice:

    Me he expresado mal en mi comentario anterior. He puesto que los abusos no fueron demasiado graves y no me siento cómodo con esa descripción. Fue algo terrible e inadmisible que me ha provocado inmenso dolor y no debía haberlo descrito así.
    Si puedes lo editas o dejas este mensaje. Gracias.

    • Te mando un abrazo. Es normal que hayas escrito, automáticamente, que no fueron demasiado graves. Las personas que hemos sufrido abusos nos pasamos el día atormentados, pensando que quizás no fue para tanto. Pero por supuesto que el abuso es siempre demasiado y denunciable, independiente del grado que sea. Ánimos, amigo.

  7. Quim dice:

    Rafael, no voy a banalizar tu dolor ni el de tu mujer, es una experiencia terrible que no he sufrido pero que, cualquiera con dos dedos de frente, puede llegar a entender y a condenar sin tapujos. Lo que no acabo de entender es que, habiendo sufrido tantos abusos, habiendo padecido tanta violencia explícita o soterrada, habiéndo sentido tanta soledad e incomprensión durante tantos y tantos años resultes tan insensible ante el dolor e impotencia de otros. Que fácil resulta, desde el desconocimiento o la desidia informativa, reducir las ansias de libertad de una comunidad -o al menos una parte creciente y significativa de ella- a un simple y ridículo estereotipo. Zombies, nos llamas. Al pueblo, o una parte creciente y significativa del qué, espero y deseo te haya recibido con los brazos abiertos en esta nueva etapa de tu vida. Disfrútala porque muchos de nosotros ya no podemos. Estamos sufriendo el acoso violento, desproporcionado y ampliamente documentado -por medios internacionales-de manos del patriotismo mas rancio, corrupto y violento que uno recuerda. Releo tu ficción y me hace gracia. La misma gracia que, imagino, te haría a ti reunir el valor para hablarle a alguien de tus abusos y encontrar, como única respuesta el reproche o el silencio cómplice. Nadie nos escucha, nadie nos da crédito. De eso hemos aprendido mucho en muy poco tiempo los wue formamos parte de esta historia. El aprendizaje amargo de que la verdad tiene un precio. El que hemos pagado por dejar de estar callados como pueblo. El que nos estan cobrando por empezar a señalar la desnudez de un rey inepto y de un gobierno corrupto que se sostienen por el chantage explícito de la violencia. Aún así, hemos empezado a hablar y, oh sorpresa: ¡ No sabes lo bien que sienta empezar a oír tu propia voz. ¿O sí lo sabes? Como también sabrás lo mal que suelen tomarse estas licencias el resto de la “famiglia”. Ya sabes: el crío dice no sé qué, el niño siempre ha sido muy fantasioso, al chaval le encanta hacerse la víctima para llamar la atención, lo hemos malcriado…En fin, o le aplicamos un severo correctivo o nos jode la cena de Navidad y la sacrosanta unidad familiar. La misma que se dedica a meternos mano y a silenciarnos cuando se apagan las luces. Y claro, como a ti , como a Svieta, como a mi, como a tantos, llega un momento que se nos hinchan las gónadas. Que nos queremos largar de casa, vamos. Tomar viento, ir por libre, salir de la mierda. Y, como a ti o a Svieta, no nos importa pasar frío, dormir al raso o pasarlo mal durante un tiempo. Y nos la suda los cantos de sirena de nuestros queridos primos patriotas que, como “hermanastros”, francamente, no estuvieron nunca a la altura. ¿Qué se le va hacer? Somos unos descastados, unos egoistas, unos desagradecidos, unos descerebrados. Unos zombies de mierda.

    • Querido amigo. Te escribo desde el respeto. Esta es mi opinión. Los porrazos que recibistéis están muy, muy mal. Pero si comparamos, los que recibimos en Madrid, durante el 15-M fueron mucho peores, duraron más tiempo como mínimo. Aquí nadie perdió un ojo, por ejemplo. Muy mal los antidisturbios y quienes lo dirigen. En eso te doy toda la razón.
      Por otro lado, he viajado y vivido por diferentes comunidades de España y aquí, en Barcelona y Tarragona, he visto a la gente con un poder adquisitivo y una paz en las caras que ya las quisieran los asturianos, canarios o los valencianos. Esos sí que están jodidos económicamente. Además, vuestra cultura y habla está bien visible en vuestras calles. Nadie os reprime. Nadie os roba. Tenéis más autogobierno que otras comunidades. Es cierto que hay mucha gente en vuestras calles que desea la independencia pero hay otra mucha (de igual tamaño como mínimo) que no. Os habéis impuesto ante ellas en el Parlament declarando unilateralmente la independencia. Os habéis dejado llevar por unos líderes que han actuado fuera de la legalidad, cuando había otras vías legales, más costosas, sí, pero que no iban a poner en riesgo vuestra economía con la fuga de importantes empresas, por ejemplo. Europa no os reconoce, incluso os dice que está mal lo que hacéis. Estáis desastibilizando todo un país sólo para que vuestros líderes ganen más dinero y se repartan vuestras tierras. A mí tampoco me gusta Rajoy, a mí también me gustaría estar mejor. Pero el único camino no es dando un golpe de estado sino derrocando a los cabrones en las urnas democráticas. El camino es trabajar día a día, en nuestras vidas. Si nos saltamos las leyes, nuestras vidas se convierten en mierda y caos.
      Por otro lado mezclar esto con los abusos que sufrimos mi hermana y yo en la infancia me ha parecido totalmente asqueroso por tu parte. Nadie abusa sexualmente de vosotros y no sois niños.
      Un abrazo.

  8. Sarasate dice:

    Quim, solo el hecho de comparar la cuestión catalana con los abusos a niños me deja claro hasta qué punto se ha desenfocado la realidad en esa región fruto de 30 años de adoctrinamiento en las escuelas y en los medios locales. Lo más grave del caso es que todo está orquestado por un grupito oligarca (Pujol y acólitos) que solo quiere poder y dinero y ha conseguido la complicidad de los extremistas y oportunistas de la CUP y ERC y ha engañado y embarcado a ciudadanos honrados en una aventura injustificablemente insolidaria y autodestructiva. Espero Quim que seas de los honrados engañados y no de los otros que al final se esconderán detrás de la gente y la pondrán de barrera para no perder sus privilegios. Reflexiona Quim, reflexiona y analiza, porque veo que te ha cegado por completo el entramado de mentiras con que te han bombardeado, cegado hasta hacerte comparar los abuso y el maltrato a niños con la situación catalana. Date un baño de realidad, sal al resto de España y al extranjero y compara. Nada más.

  9. Hunbert dice:

    Yo fui violado por un negro maricón que me jodio la vida, por eso no me lo tengas en cuenta Raphael

  10. Resilient human dice:

    Hola…somos muchos, algunos agraciados por la varita de la resiliencia. Si puedes, mira “Los monstruos de mi casa”. Pedirte que lo divulgues quizás sea demasiado. Si vinieras a Palma puedes conocer a ese ángel llamado Carmen Artero.

  11. Juan Marquez dice:

    hola, es lamentable todo lo que ha pasado, los abusos sexuales que sufriste de parte del bastardo de tu tio, porque no lo denunciaste antes de salir de esa casa?, no se como es la legislación en España, pero parece que allá todos se hacen los oidos sordos cuando hay una denuncia de ese tipo. y tampoco has vuelto a ver a tu hermana?

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